Los peligros de la marcha atrás

Usar la marcha atrás conlleva a veces muchos riesgos. Hay que medir los tiempos y, sobre todo, la velocidad para evitar sustos posteriores. Porque eso es precisamente lo que le pasó a esta conductora (¿pensabais que hablábamos de otra cosa?) al intentar aparcar su coche. ¡Directa a la peluquería.

Afortunadamente el hombre de blanco se libró por los pelos y dentro del salón de belleza tampoco había nadie en ese momento. ¡Bufff!

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