Sabía que me dejaba algo en la playa…

El relato de los hechos, más o menos fue así:

-Manolo, mientras voy al supermercado echa cuenta de mi madre, que está sentada en la orilla remonjándose los pies, no sea que suba la marea…

-Mu bien, vete tranquila.

(cinco minutos después)

-Suegra, no se mueva de la silla que voy a por un tintito al chiringuito. No tardo nada…

suegra

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