Mitos y leyendas de Granada: el fantasma de Berta Wilhelmi

Si alguna vez has visitado la Sierra de la Alfaguara, es probable que te hayas topado con un edificio extraño en mitad del bosque. Se trata de un sanatorio para la tuberculosis del que hoy quedan en pie sus ruinas. Sin embargo su historia se remonta a casi un siglo y está rodeada de misterio.

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Aquel lugar fue levantado a petición de una pedagoga alemana llamada Berta Wilhelmi. Su entrega hacia las personas y especialmente hacia los niños fue tal que se dedicó a viajar por distintas partes del mundo buscando ayudarles. Así acabó llegando a Granada a finales de la década de 1910. Pero a pesar de eso, su fama de mujer aislada y uraña no le abandonó nunca.

De ahí que cuando en 1923 decidiera levantar el sanatorio de tuberculosos en el corazón de la Sierra de la Alfaguara –lugar muy regentado por domingueros- los vecinos y lugareños se echasen encima de ella criticando la decisión. Una decisión que suponía acercar una enfermedad tan grave como la tuberculosis a sus hogares.

Por eso el sanatorio estuvo “muerto” desde el principio. Más allá de los dramas humanos de quienes fueron allí a parar y acabaron falleciendo, el aislamiento al que se le sometió provocaron que hablar de aquel edificio fuese hablar poco menos que del mal personficado. Y a aunque se mantuvo en funcionamiento casi dos décadas, de poco sirvió para limpiar su imagen.

Pues cuando Berta falleció en 1934 empezaron a suceder fenómenos paranormales en la zona. Desde apariciones fantasmagóricas a testigos que aseguraron que alguien les tocaba o que notaban un frío extremo. La leyenda se ha mantenido hasta hoy y son pocos los que se atreven a pasar la noche en las proximidades del lugar sin sentir miedo o alguna experiencia inexplicable.

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Muchos senderistas han contado que al llegar al lugar y aparcar sus vehículos a cierta distancia, al volver a ellos los encontraban aparcados de un modo distinto a como ellos los habían dejado. Eso, unido a psicofonías recogidas en el sanatorio abandonado y que es habitual que a pesar de conocer el camino de regreso perfectamente, quienes van al misterioso escenario acaben perdidos en pleno bosque.

2 Respuestas

  1. RAFAEL

    Señores periodistas, publiquen cosas con sentido y fuera de la imaginación, yo he dormido en el hospital cuando aun estaba en pié, alli no hay ningun fenomeno extraño.

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  2. Conchi

    Doy fe de que allí ocurren cosas extrañas. Nos ocurrió a mi marido y a mi hace muchos años. Sicofonias, ruidos inexplicables, apertura de la puerta del coche estando perfectamente cerrada. Me gustaría volver allí.

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