5 llamativos accidentes en los Juegos Olímpicos

Hacer deporte siempre entraña algún tipo de riesgo, lo que hace evidente que durante la celebración de unos Juegos Olímpicos haya algún que otro accidente de mayor o menor gravedad. El último ejemplo que tenemos es el del gimnasta francés Samir Ait Said, que se rompió una pierna en los Juegos al caerse en la recepción de un salto. Su pierna izquierda quedó, al caer del salto, totalmente doblada hacia fuera haciendo evidente la rotura.

Esto no es tan atípico como puede parecer, en la historia de los JJOO han sido algunas más los huesos rotos durante las competiciones. Si nos remontamos al año 2008, en Beijing, el húngaro Janos Baranyai se dislocó el codo derecho cuando competía en la división de los 77 kg. Intentaba levantar 148 kg cuando su brazo no resistió el peso y se quebró el codo hacia atrás.

Pero no es la única vez que pasa algo así, esto se repitió de forma similar en 2012, cuando el coreano Sa Jae-hyouk se dislocó también el codo al intentar levantar 162 kg.

Además de las roturas de huesos, siempre hay accidentes especialmente llamativos, como el de en Seúl del 88 cuando Greg Louganis se golpeó la cabeza al saltar del trampolín y sufrió una hemorragia en la piscina. A pesar del golpe, logró recuperarse y consiguió ganar el oro en su disciplina.

Y no es el único accidente que ha tenido lugar en una piscina. Durante los Juegos del año 2000 en Sidney, una de las componentes del equipo de natación sincronizada de japón, Hiromi Kobayashi, se desmayó durante el ejercicio final, y tuvo que ser sacada de la piscina totalmente inconsciente.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Verificación humana *