La canción maldita que provoca que la gente se quite la vida

En la vida hay distintos ejemplos de situaciones o misterios difíciles de explicar. Hay libros, pinturas o incluso música que proporcionan a las personas unas sensaciones extrañas. Algunas tan límites como para llevar a plantearse el suicidio como solución. Por cruel que parezca dicha afirmación, existe una canción cuya leyenda negra da miedo.

Rezsö Seress es el nombre un cantante húngaro que tiene en su poder el dudoso honor de haber cantado una de las canciones más señaladas de la historia. Y no porque rompiese récord de escuchas sino porque multitud de muertes llegaron a un mismo punto: provocaba el suicidio. El tema en cuestión se llama Glommy Sunday y en 1933, fecha en que se publicó, causó mucha controversia.

En aquel momento las autoridades húngaras descubrieron que muchos fallecidos se habían provocado a sí mismos la muerte y que junto a ellos se escuchaba dicha canción. Lo cual causó una paranoia global que convirtió a este conjunto de notas e instrumentos musicales en una combinación casi diabólica. Algo que no culminó ahí.

Pues en 1936, cuando la canción dio el salto a Estados Unidos, una nueva ola de suicidios tuvo lugar en el país norteamericano. De hecho para entonces ya era conocida como “la canción del suicidio” y aumentó su fama en las tierras de Abraham Lincoln. Tantos problemas causó su emisión en radio que llegó a prohibirse.

El cantante, Rezsö Seress no ayudaría precisamente a que se dejase de hablar del maleficio porque hasta su muerte le sobrevino de forma tétrica. En 1968, probablemente fruto de una depresión que no se ha podido determinar si tenía relación con las olas de suicidios, el cantante húngaro también se quitó la vida arrojándose desde la ventana de su casa.

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