Un granadino huye a Bruselas para evitar que la Justicia le obligue a trabajar

Carlos Cerro del Monte, al que apodan cariñosamente en su barrio como “el catalán”, ha decidido tomar una medida como poco arriesgada pero efectiva: huir de España. Lo hace porque teme que la Justicia le obligue a acatar la orden de su jefe de que “se ponga a trabajar de una vez que lleva tres meses tocándose las narices”.

Por eso, Carlos, vecino de La Zubia, ha decidido marcharse a Bruselas mientras el resto de sus compañeros de trabajo en una plantación de pepinos, han de seguir con sus tareas. Es más, según cuenta su jefe “al final van a ser los compañeros de Carlos los que terminen pringando por lo que está haciendo él”.

Preguntados por lo sucedido, sus compañeros se muestran extrañados. “No sabíamos que se había ido, de hecho esta mañana creíamos que iba a aparecer aquí con todos nosotros, pero se ve que no” afirma Aurelio, uno de los trabajadores de esta empresa que aunque vive en Granada es natural de la Junquera.

De momento, nadie sabe si Carlos se atreverá a volver. Sobre él pesa una orden de la Justicia española que podría ejecutarse en cualquier momento. “Si no acude a trabajar, pediremos que le lleven los pepinos a Bruselas para que al menos los empaquete” admite uno de los jefes.

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