Se cede a sí mismo el asiento en el Metro de Granada porque “soy muy educado”

La hazaña la ha llevado a cabo un joven de 30 años al que le miraban atentamente varios ancianos


Dispuesto a cambiar las cosas, Alfredo ha llevado a cabo algo que se podría calificar como un acto de gran caballerosidad y educación. El joven, de 30 años, ha aprovechado esta mañana su viaje habitual en el Metro de Granada para cederse el asiento a sí mismo. Lo ha hecho en la parada de Caleta que sobre las 9 y media, hora a la que se ha subido, estaba “tan llena de gente que nadie se podía sentar” según ha explicado el hombre.
Por eso, y ante la mirada atenta de varios ancianos, Alfredo ha decidido “cambiar las cosas” y autocederse el asiento a sí mismo con tal de no ser “descortés y maleducado conmigo mismo” matiza. Razón por la que, pese a que su vagón iba repleto y algunas personas mayores necesitaban sentarse antes que él, Alfredo ha entendido que siendo tan “educado como soy” era el momento de dar “un golpe sobre la mesa y demostrar que los jóvenes también podemos ser educados con nosotros mismos”.
Antonia y Manuela son dos de las mujeres mayores que han sido testigos de cómo Alfredo se ha cedido a sí mismo el asiento del Metro de Granada. Aunque en un principio le han llamado “sin vergüenza, no ves que hay personas mayores esperando”, han acabado admitiendo que “se ha cedido tan educadamente el asiento que se lo merecía”.

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