Compañero de trabajo sin gracia insiste en hacer chistes todos los días, aunque dan vergüenza ajena

Otro día más en la oficina que el pesado de turno ha hecho chistes. Ya van más de 1.000 días consecutivos en los que ese compañero de trabajo al que ninguno soportáis hace chistes de dudoso humor. “Porque es que encima es más soso que un huevo sin sal”, apunta una de las compañeras de la oficina.

La situación está siendo tan pesada e insostenible que su chiste de “van dos y se cae el de en medio” solo le echa leña al fuego. Por lo que el resto de sus compañeros se centran en ver cómo pueden hacer que entienda que no es gracioso. Que una ameba es capaz de hacer mejor humor.

Hasta el momento, básicamente han decidido que lo que tienen que hacer cuando el pesado este haga chistes es no reírle la gracia. En cualquier caso, siempre está el pelota de la oficina que le acaba riendo alguna de las bromas y eso no hace más que hacer que siga creyéndose gracioso.

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